sábado, 25 de agosto de 2012

Apuntes para la Vinculación Comunitaria

El estudio o análisis de la vida en comunidad inicia con la primera percepción que nos formamos de ella cuando tenemos nuestro primer contacto y recibimos las primeras impresiones. La observación directa es nuestra herramienta por elección natural, el registro mental que vamos haciendo de todo aquello que observamos en seguida se anota en nuestro diario de campo, así si de una comunidad rural se trata comenzamos un reconocimiento del camino de acceso, las casas, la escuela, la o las iglesias, el espacio para las autoridades, el campo, áreas de cultivo, de pastoreo, es decir nos vamos formando una imagen mental de todo el entorno, el mapa comunitario y el transecto son buenas herramienta en este momento.
 
Dada la importancia de nuestra presencia y de la naturaleza del estudio que pretendemos realizar es muy importante tener presente quien es nuestro primer enlace y cual es la primera puerta a tocar. En general, en mi opinión debe ser con las autoridades locales quienes sabrán de nuestra presencia y de nuestras intenciones, recordemos el hecho que somos personas ajenas a la población y que vamos a interactuar con los pobladores del lugar.

Es importante considerar que si nuestro primer vínculo se estableció con un grupo determinado de la comunidad, del cual se presume que es un vínculo más fuerte y comprometido, el aviso oportuno a las autoridades de nuestra presencia sigue siendo una buena decisión. En aquellos lugares donde los conflictos intracomunitarios ponen en riesgo nuestro estudio o nuestra presencia lo más conveniente es mejor no participar.

Establecido el vínculo, nuestra primera percepción debe comenzar a profundizarse. El diagnóstico convencional puede ser la vía de elección para comenzar la profundización y la entrevista directa o semi-estructurada a profundidad o la encuesta a pobladores son las herramientas que podemos utilizar para esta etapa, que nos permita además de recabar la información que nos interesa identificar las problemáticas y necesidades de la comunidad.
 
De la naturaleza del estudio depende la serie de preguntas y como preguntar, por ejemplo, algunas preguntas clave en un estudio económico-productivo que orienten nuestro quehacer pueden ser: (Primero las preguntas generales) ¿A que se dedican? ¿Qué producen? ¿Como lo producen? ¿Cuánto producen? ¿Dónde esta su cultivo? En seguida pasar a la descripción del estado de las cosas ¿Cómo esta su cultivo? ¿Por qué esta así? ¿A quien le venden? ¿Como lo transportan? 

Llegado este punto es el momento propicio para hacer un análisis de quienes son los participantes, ya que ellos son el centro de nuestras acciones de investigación, por lo tanto debemos reconocer sus saberes, habilidades para realizarlos, como viven, que piensan y que creen (actitudes), de donde vienen y a donde desean ir. Con las respuestas se comenzará a reconocer la problemática social que afecta la interacción de la comunidad y limitan las capacidades, por ejemplo, la alta mortalidad materno infantil, desnutrición (materno infantil sobre todo), violencia intrafamiliar, alcoholismo, analfabetismo, desempleo, migración y otros.
 
Por otro lado, es importante reconocer las instituciones, ONG’s, organizaciones de productores que se relacionan e interactúan con la comunidad ya que puede permitir en un momento dado mejorar el proceso de planeación al determinar responsabilidades, para este ejercicio se recomienda el uso del diagrama de Venn.

 

¿Que es eso llamado VINCULACIÓN COMUNITARIA?


APUNTES PARA LA VINCULACIÓN COMUNITARIA


Dr. Jorge Antonio Velazquez Avendaño

INTRODUCCIÓN

En la planeación del desarrollo comunitario el punto central que se debe considerar es la identificación de las problemáticas: de salud, económica – productiva, sociocultural, servicios, y ambiental que tienen las comunidades, lo cual implica enfocar todo nuestro esfuerzo de diagnóstico para lograr su real reconocimiento. Tal premisa implica conocer los recursos reales y potenciales con los que la comunidad cuenta, como trabajan, cuanto producen lo cual pasa necesariamente por reconocer el contexto local y el espacio territorial donde hombres y mujeres viven, trabajan, interactúan y se relacionan y a partir del cual se vinculan con situaciones, experiencias o acontecimientos de ámbitos más amplios como el municipio, la región para proponer soluciones que permitan cambiar esa problemática.

En este sentido, el propósito de establecer un vínculo con una comunidad dada, en mi opinión, tiene tres ejes fundamentales: (1) Analizar y reflexionar acerca de las formas o modos de vinculación de la comunidad, es decir, de los modos en cómo se asocian para: defenderse, la producción, la educación de los hijos, la vida sexual, transmisión del conocimiento, las posesiones materiales, crear la cultura, de las condiciones de vida que hombres y mujeres enfrentan en la comunidad, familia y organización, (2) Las problemáticas que en el acontecer del día se hacen presentes, como les afecta o limita, y (3) La percepción que tienen de si mismos, es decir de la imagen que guardan sobre si mismos y su entorno, del sentir profundo que los motiva y que impactan en las decisiones que al final del día toman (de sus satisfacciones, angustias, alegrías, decepciones, etc.), con el fin de lograr la identidad con esa imagen y con ello se propicie un ambiente que aliente y alcance mayores acuerdos y compromiso colectivo con los proyectos e iniciativas que surjan del proceso de planeación.
Entonces la vinculación comunitaria, el estudio de las comunidades, es todo un viaje mágico y misterioso hacia la profundidad del colectivo, pero también del ser individual, que requiere el uso de herramientas, técnicas y métodos de análisis que faciliten la travesía, y nos ayuden a sistematizar los resultados para, finalmente junto a la comunidad con la creatividad que debe caracterizarnos, desarrollar las estrategias que permitan llegar a puerto seguro, es decir a los objetivos y metas que nos planteamos.